Una de sus mejores cartas, la que más captó nuestra atención, son las formas y líneas del auto. Su diseño exterior rompe esquemas dentro del segmento “mini”; el auto pequeño, de formas suaves y redondas quedó desplazadó por trazos y diseños dramáticos que lo diferencían claramente de sus competidores, dando la apriencia de ser más grande de lo que realmente es. La combinación entre elegancia y agresividad le dan al Spark una identidad propia, una apariencia de modernidad y atrevimiento, alegría y frescura.
Visualmente, destaca el tamaño de los grupos ópticos que se estiran desde la parrilla hasta el poste A y parecen invadir el cofre al nacer de ellos unas nervaduras en los costados del mismo, que le dan un toque de agresividad. Desde el frente no transmiten ese tamaño ni profundidad. Si observamos el auto de costado, es notoria su limpieza de trazos, gracias, en buena parte, a que la apertura de las puertas traseras está escondida dentro del marco de las mismas, dando la sensación de ser un auto de tres puertas.
Esta misma idea de modernidad se transmite al interior con características y atributos que concuerdan con el diseño exterior. Destaca montada sobre la columna de la dirección la instrumentación, que asemeja a la de una motocicleta deportiva, con el velocímetro análogo y a un lado una pantalla donde se muestra el tacómetro, nivel de combustible y demás información. La consola central concentra en un área pequeña los controles del radio y aire acondicionado, para que esten siempre a la mano.
La buena distancia entre ejes, colocados en los extremos del auto y un inteligente estudio para aprovechar el espacio disponible, permite que cada rincón del Spark tenga una función. Cinco personas pueden viajar en cortas distancias, pero cuatro lo harán confortablemente; personas con más de 1.80 metros de altura sufrirán con el espacio para piernas en la parte trasera. La cajuela sólo tiene 170 litros de capacidad, pero puede aumentar gracias a que los asientos se abaten en la clásica proporción 60:40.
Tanto al exterior como al interior destaca la calidad de los ensambles, que Chevrolet asegura no exceden los tres milímetros de tolerancia entre las partes. Los plasticos del interior son de materiales duros que no transmiten una sensación de bajo costo, sino de durables y resistentes.
Su propulsor es un cuatro cilindros en línea de 1.2 litros de capacidad que gracias a un doble árbol de levas y cuatro válvulas por cilindro entrega oficialmente 81 HP con un torque máximo de 111 Nm (81.9 lb-pie) a 4,800 rpm. Nuestras mediciones arrojaron 91 HP, bien apreciados, sin cambios significativos en la entrega de par.
Una vez al volante, la posición de manejo se encuentra con relativa facilidad gracias al asiento con movimiento en tres direcciones. La transmisión manual de cinco relaciones permite exprimir al máximo el par disponible casi en su totalidad desde las 3,500 rpm hasta las 5,800 rpm, lo que ayuda a mantener un buen ritmo con consumos cercanos a los 15 km/l. Si se es cuidadoso con el pedal y a ritmos constantes de autopista, los rendimientos del Spark pueden superar los 20 km/l. Estas cifras son también uno de sus puntos fuertes.
En ciudades como la de México, el auto sufrirá en las pendientes de gran inclinación o muy largas, especialmente si va completamente cargado. Habrá que mantenerlo en la parte alta del tacómetro para salir adelante y lograr un ritmo adecuado. La pérdida de potencia es notoria cuando funciona el aire acondicionado.
El tamaño del auto le infiere un comportamiento ágil con una excelente sensación del volante, ya que transmite con suficiente precisión lo que sucede bajo las ruedas y que al límite anuncia con claridad el posible subviraje. La trasera se nota nerviosa por la dureza de la suspensión posterior que hace que este eje sea brincón y que en frenadas al límite exije ligeras correcciones para que no se descoloque.
El tacto de los frenos, discos al frente y tambor atrás, es bueno y firme, aún con el ABS poco pulido, algo primitivo. Durante las diferentes pruebas de frenado, no hubo indicios de fatiga, pero en las frenadas de emergencia el pedal se pone extremadamente duro al final del recorrido.
En la versión tope de gama, en el apartado de seguridad monta dos bolsas de aire frontales y cinturones de tres puntos y cabeceras regulables en altura para las cinco plazas. En el tema de equipamiento, tiene vidrios eléctricos y cuenta con un sistema de audio con radio AM/FM, lector de CD´s con MP3, así como entrada auxiliar y USB. Exteriormente monta faros de niebla y detalles en plástico cromado.
Ateniéndonos a las opciones que actualmente podemos encontrar en nuestro mercado, y a las propuestas hechas por el Chevrolet Spark, su rango de precios de 119,000 a 150,900 lo convierte en un auto con una magnífica relación precio/beneficio.
| Motor | |
| Situación | Delantero transversal |
| Nº de cilindros | Cuatro en línea. |
| Bloque / cabeza | Fundición / aluminio |
| Distribución | DOHC, 16 válvulas |
| Alimentación | Inyección multipunto |
| Cilindrada | 1,206 cc / 1.2 l |
| Diámetro x carrera | 69.7 x 79.0 mm |
| Compresión | 9.8:1 |
| Combustible | Gasolina, 92 oct |
| Potencia máxima | 81 HP a 6,400 rpm |
| Par máximo | 111 Nm (82 lb-pie) a 4,800 rpm |
| Transmisión | |
| Caja | Manual, 5 velocidades |
| Tracción | Delantera |
| Embrague | Monodisco en seco |
| Relación diferencial | 3.91 :1 |
| Bastidor | |
| Susp. del. | MacPherson |
| Susp. tras. | Ruedas tiradas |
| Elem. elástico | Resortes helicoidales |
| Estabilizadora del / tras. | Si/ no |
| Frenos del. | Discos vent., 236 mm |
| Frenos tras. | Tambor, 200 mm |
| Asistencias | ABS, |
| Dirección | Hidráulica, |
| Giros / ø volante | 2.8 / 36 cm |
| Diámetro de giro | 15.7 m |
| Neumáticos | 155/70 R14 |
| RENDIMIENTOS | |
| Vel. máxima | 164 km/h |
| Acel. 0-100 km/h | 12.1 s |
| Consumo en ciudad | 15.2 km/l |
| Consumo en carretera | 23.8 km/l |
| Consumo medio | 19.6 km/l |
| Emisiones de CO2 | 119 gr/km |
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Unidad probada
189,700 pesos
NOS GUSTA
Marcha consistente y divertida, muy agradable
Excelente consumo
Nivel de equipamiento
NOS GUSTARíA
Más diferenciación
Mejor torque en bajas rpm
Más funciones a la pantalla principal

Intimidades
Las palancas para ajustar altura y respaldo del asiento llegan a confundirse.
La pequeña repisa sobre la guantera apenas acomoda monedas y objetos pequeños.
La cajuela tiene doble fondo, útil para objetos delicados aunque castiga el volumen.
El ajuste de la computadora de viaje al centro de la cúpula complica la conducción.
El cambio más evidente del modelo 2012 del benjamín de la marca japonesa se nota a simple vista, pues recibió un facelift que refresca la imagen del auto con un nuevo diseño en la parrilla, que la hace ver más fluida, así como el poste A con mayor inclinación, faros más grandes y alargados que se extienden hacia la cabina, luces de niebla, rines de 16” mucho más atractivos, calaveras en dos tonos y un alerón vigorizado que cambia bastante la imagen de la parte trasera del auto. Sin duda, les ha quedado claro que el amor entra por los ojos, especialmente para una audiencia joven e impetuosa.
En cuanto a la parte mecánica, lo más notorio es el cambio en la cilindrada, pues el motor “perdió” 100cc al cambiar de 1.5 a 1.4 litros, aunque es de destacar el trabajo de los ingenieros, que mantuvieron la misma potencia -100 HP- a pesar del “downsizing”. Y si bien nunca ha sido un cohete, sí hubo una pérdida de torque que se nota especialmente, al arrancar o llevar el motor en bajo régimen.
Pero una vez encarrerado y a su ritmo el manejo del coche es bastante bueno, haciendo patentes los beneficios de una distancia entre ejes de apenas 2.4 metros y un aumento del 50% en la rigidez lateral de la suspensión trasera, lo que nos obligó a tomar un par de curvas imprudentemente para comprobar su noble estabilidad. Si tan sólo todos los problemas fueran tan fáciles de resolver como llevar revolucionado un motor; afortunadamente la transmisión de cinco cambios es manual, de otro modo la historia sería muy diferente.

Bien vestido
Probablemente el punto más fuerte del Swift es el nivel de equipamiento, pues cuenta con varios aditamentos que no vemos en algunos de sus rivales, como controles en el volante (aunque sólo del sistema de sonido). Esto se nota además en el uso de mejores materiales en los acabados, como los paneles de las puertas o el volante, que ahora viene forrado en piel, se siente gordo y sujetable, haciéndote pensar que manejas un deportivo. Los asientos, por su parte, son bastante cómodos y proporcionan toda la sujeción lateral que le puedes pedir a un auto sin exagerar como en “la Pera” de bajada.
La consola central tiene un diseño sencillo y atractivo, a pesar de que tiene menos elementos que el modelo anterior. Quizá lo único que extrañamos es un reloj más grande en la pantalla central, que únicamente despliega información del equipo de sonido. Como buen auto para jóvenes, tiene un puerto USB para llevar toda tu música contigo. En medio del tablero, entre el velocímetro y el tacómetro hay una pantalla que despliega el consumo de tu trayecto, una gran ayuda si es que buscamos economizar combustible o sufrir antes de repostar.
En cuanto a seguridad, el Swift ofrece los sistemas básicos que esperamos pronto todos los fabricantes incorporen en sus autos de entrada, pues lleva bolsas de aire para pasajero y conductor, sistemas ABS y de distribución electrónica de frenado (EBD), y frenos de disco, aunque sólo en las ruedas delanteras; atrás mantiene los eternos tambores.
Como ocurría con el modelo anterior, se venderá sólo una versión de la tercera generación del Swift –la segunda que conocemos en México-, con seis colores disponibles, la cual tendrá un costo de 189,700 pesos. La pregunta es, ¿por qué no un turbito, como lo han hecho en otros países?
| Motor | |
| Situación | Delantero transversal |
| Nº de cilindros | Cuatro en línea |
| Bloque / cabeza | Aluminio / aluminio |
| Distribución | DOHC, 16 válvulas, VVT |
| Alimentación | Inyección multipunto |
| Cilindrada | 1,372 cc / 1.4 l |
| Diámetro x carrera | 73.0 x 82.0 mm |
| Compresión | 10.0:1 |
| Combustible | Gasolina, 89 oct |
| Potencia máxima | 100 HP a 6,000 rpm |
| Par máximo | 133 Nm (98 lb-pie) a 4,000 rpm |
| Transmisión | |
| Caja | Manual, 5 velocidades |
| Tracción | Delantera |
| Embrague | Monodisco en seco |
| Relación diferencial | 4.10 :1 |
| Bastidor | |
| Susp. del. | MacPherson |
| Susp. tras. | Eje torsional |
| Elemento elástico | Resortes helicoidales |
| Estabilizadora del / tras. | Sí / no |
| Frenos del. | Discos ventilados |
| Frenos tras. | Tambores |
| Asistencias | ABS, EBD, BA |
| Dirección | Eléctrica, variable |
| Giros/ø volante | 2.8/36 cm |
| Diámetro de giro | 10.4 m |
| Neumáticos | 185/55 R16 83V |
| RENDIMIENTOS | |
| Vel. máxima | No disponible |
| Acel. 0-100 km/h | No disponible |
| Consumo en ciudad | 18.2 km/l |
| Consumo en carretera | No disponible |
| Emisiones de CO2 | 132 gr/km |
| carrocería | |
| Peso | 1,035 kg |
| Largo x Ancho x Alto | 385 x 169 x 151 cm |
| Distancia entre ejes / vias | 243 / 148 - 148 |
| Cajuela | 210 l |
Unidad probada
550iA Top: 91,600 dólares
NOS GUSTA
La brutal respuesta del motor.
La puesta a punto del bastidor.
Diseño agresivo y calidad general.
NOS GUSTARíA
Un habitáculo menos -aislado.
Frenos más resistentes a la fatiga.
Más espacio en el asiento trasero.

Intimidades
Van más de 5.5 millones de ejemplares vendidos desde que el Serie 5 llegó al mercado en 1972.
A pesar de que las salpicaderas delanteras, cofre y puertas están fabricados en aluminio, el 550i alcanza los 1,950 kg de peso en báscula.
El coeficiente de penetración aerodinámica es de Cx.30. Un MB Clase E tiene apenas Cx.25, el mejor del segmento y tan bajo como el de un Toyota Prius.
A pesar de ser run flats (más duros y resistentes), los neumáticos Dunlop SP Sport Maxx GT que monta de serie son delicados y susceptibles a la formación de chipotes.
De serie tiene ruedas de 18”, con medida 245/45 al frente y 275/40 atrás.

Cuando pudimos intimar con el reciente 535i, el sabor de boca que nos dejó fue muy bueno, gracias a las bondades que presume el nuevo bastidor. Mientras, el diseño es más elegante y mejor proporcionado que antes, reduciendo quizá algo de la deportividad que su antecesor exudaba en cada detalle, a favor de una imagen más refinada.
El 550i nos sorprende nuevamente aunque su figura nos parece mejor digerida; es de esos coches que cuanto más los ves, más te gustan. Y aunque es cierto que en gustos se rompen géneros, el Serie 5 se nota mucho más vanguardista y agresivo que un Audi A6 o un Mercedes Clase E –sin tomar en cuenta su bellísima variante coupé, claro está-.
Es un coche grande para los estándares europeos, donde un sedán de casi 4.9 metros de largo es una “berlina de altos vuelos”. En nuestro continente es más bien un mediano, ya que mide prácticamente lo mismo que un Honda Accord, Ford Fusion o el venidero VW Passat “americano”.

CADA VEZ MÁS ARRIBA
Por dentro, el 550i se parece mucho a un 740i en términos de materiales, ensambles y posibilidades de equipamiento. Ya no es tan minimalista como siempre habían sido los BMW, y eso se hace evidente tan sólo con poner atención a los recubrimientos de los páneles y la gran cantidad de botones que ahora hay que pulsar para accesar a los diferentes menús del iDrive (sistema de audio, navegador, climatizador, bastidor, etc.).
Los enormes y cómodos asientos delanteros no sólo se ajustan en las formas tradicionales, sino que además el respaldo se reclina completo o sólo la parte superior, adicionalmente puede ajustarse el ancho del respaldo. La base tiene función de masaje.
En donde no se parece mucho al Serie 7 es en la segunda fila de asientos, ya que es incómodo y poco amplio teniendo en cuenta la longitud del coche.
Los sedanes medianos no premium antes mencionados son considerablemente más espaciosos atrás. Como detalle curioso, esta generación no es más amplia que la anterior a pesar de las mayores dimensiones. La cajuela tampoco crece, se queda en respetables 520 litros; un VW Jetta o un Ford Focus tiene esa misma capacidad.

NO ES LO QUE PARECE
Pero lo mejor del 550i no son los interiores ni el equipamiento, sino lo que hay bajo la carrocería, específicamente bajo el cofre. Se trata del conocido V8 turbo de 4.4 litros que llega a la nada despreciable cifra de 407 HP y un par motor de 442 libras-pie, que le bastan para acelerar de 0 a 100 km/h en seis segundos exactos a la altura de la Ciudad de México, con todo y que en báscula registró casi dos toneladas; sencillamente impresionante.
El motor tiene un ligerísimo y casi imperceptible retraso –o turbo lag- que desaparece por completo incluso antes de las 1,500 rpm, y desde ahí empuja sin tregua hasta el corte de inyección. Es una auténtica máquina devoradora de kilómetros, situación bien soportada por la impecable actuación de la caja automática de 8 velocidades, que entre cambios apenas cae de vueltas y los hace además de forma imperceptible; se pueden hacer también desde manetas en el volante.
Este par de maravillas de la ingeniería están montadas en un bastidor state-of-the-art, que es capaz de lograr dos cosas importantes. Primero, conseguir una calidad de marcha tan buena que pueda absorber cualquier desperfecto en el camino y segundo, hacer que las dos toneladas de peso parezcan menos al permitir que el coche acelere, frene, gire y se acomode en curva justo a las órdenes del conductor. Es un atleta nato que tiene la velocidad de Usain Volt y la agilidad de Lionel Messi, aunque tenga la complexión del liniero defensivo BJ Raji.
Dicho bastidor se puede ajustar en respuesta mediante el sistema Adaptive Drive, que varía la velocidad de respuesta de acelerador, caja y dirección, así como la dureza de la suspensión, todo de menos a más entre “Normal”, “Sport” y “Sport+”. Y aunque es cierto que entre los diferentes settings se nota una clara diferencia, creemos que en general existe cierto aislamiento que impide que sepamos detalladamente lo que ocurre en el exterior. En materia de frenos destaca porque puede hacer el 100-0 km/h en 37 metros, pero al igual que en otros “be eme”, el sistema se fatiga con relativa prontitud y el pedal se esponja, a pesar de los enormes discos.
CASI UN M5
Más allá del diseño, calidad y equipamiento, el Serie 5 y su V8 turbo redefine el concepto de sedán premium. Ya no sólo se trata de un auto de lujo con todos los amenities que se pueden esperar después de pagar 91,600 dólares, sino que se puede anticipar lo que sigue cuando haga su aparición el venidero M5. Si el 550i es capaz de elevar el ritmo cardiaco gracias a su potente e interminable motor, eriza la piel el sólo pensar que hará este mismo coche con más de todo: potencia, frenos, suspensión… ¿Tiempos de autos verdes? ¿Quién dice?

| Motor | |
| Situación | Delantero longitudinal |
| Nº de cilindros | Ocho en V a 90° |
| Bloque / cabeza | Aluminio / aluminio |
| Distribución | DOHC, 48 válvulas, bi-VANOS, Valvetronic |
| Alimentación | Inyección directa con turbocargador e intercooler |
| Cilindrada | 4,395 cc / 4.4 litros |
| Diámetro x carrera | 89.0 x 88.3 mm |
| Compresión | 10.0 :1 |
| Combustible | Gasolina, 92 oct |
| Potencia máxima | 407 HP a 6,400 rpm |
| Par máximo | 600 Nm (442 lb-pie) entre 1,750 y 4,500 rpm |
| Transmisión | |
| Caja | Automática, 8 velocidades |
| Tracción | Trasera |
| Embrague | Convertidor de par |
| Relación diferencial | 3.08 :1 |
| Bastidor | |
| Susp. del. | Doble triángulo |
| Susp. tras. | Doble triángulo |
| Elemento elástico | Resortes helicoidales |
| Estabilizadora del / tras. | Sí / sí |
| Frenos del. | Discos vents., 374 mm |
| Frenos tras. | Discos vents., 345 mm |
| Asistencias | ABS, DSC |
| Dirección | Hidráulica, variable |
| Giros/ø volante | 2.5/37 cm |
| Neumáticos | 245/45 R18 96Y del., 275/40 R18 99Y tras. |
| RENDIMIENTOS | |
| Vel. máxima | 250 km/h |
| Acel. 0-100 km/h | 5.0 s |
| Consumo en ciudad | 6.49 km/l |
| Consumo en carretera | 13.34 km/l |
| Consumo medio | 9.62 km/l |
| Emisiones de CO2 | 243 gr/km |
| Carrocería | |
| Peso | 1,905 kg |
| Largo x Ancho x Alto | 490 x 186 x 146 cm |
| Distancia entre ejes / vias | 297 / 160-163 cm |
| Cajuela | 520 litros |
Hasta la llegada de las cajas CVT (Continuously Variable Transmission) a los automóviles, las transmisiones de los mismos estaban conformadas en su gran mayoría por un tren de engranes de diferentes tamaños que se diseñan de manera manual o automática, según su sistema de accionamiento, para exprimir el potencial del propulsor al máximo y arrancar con facilidad en cualquier situación, lograr subir una pendiente o alcanzar grandes velocidades.

En sus inicios, las transmisiones continuamente variables se usaron en pequeñas máquinas como scooters o motonetas, debido a que no eran capaces de soportar el torque de un motor de un automóvil. Sin embargo, su evolución permitió comenzar a usarlas en este tipo de vehículos desde hace algunos años.
ADIOS ENGRANES
El principio mediante el cual trabaja una caja CVT es muy simple. De hecho, se habla de un boceto creado por Leonardo da Vinci que conceptualiza justamente el principio de funcionamiento de esta máquina.

En esta transmisión se eliminan todos los engranes, sin importar su número, y por tanto, una cantidad fija de cambios posibles entre motor y neumáticos; así se crea una cantidad casi infinita de relaciones.
Esto se logra mediante un par de poleas de diámetro variable que se conectan entre sí mediante una banda fabricada principalmente en acero. Estas ruedas modifican su diámetro alternativamente mediante un actuador que empuja su costado. Esto es, si una crece la otra disminuye de tamaño, cambiando también la pista sobre la que se mueve la correa.

Los cambios se traducen en una diferencia de velocidades entre los ejes de las poleas siempre cambiante, y por no existir una relación fija entre ellas, se dice que es infinita ya que la correa o banda usa siempre cualquier punto de la rodadura.
La principal ventaja en una caja de estas características es que se puede ajustar la electrónica para que trabaje en el mejor rango de par o de potencia, se puede programar para trabajar al gusto del ingeniero o clientes, todo para obtener mejores consumos y lograr una mejor suavidad de funcionamiento, aunque hay marcas que para simplificar su funcionamiento crean escalones ficticios que actúan como relaciones fijas.

Uno de los principales retos de este tipo de transmisiones es su baja capacidad para manejar cifras de torque muy altas, lo que ocasiona que la banda patine. Para compensar este problema, las CVTs de última generación mantienen por más tiempo una “relación” baja.
Las cajas CVT apenas se montan en algunos modelos de diferentes marcas y tienen un arduo camino por recorrer, pero sus cualidades facilitan el manejo diario y lo hacen más cómodo y eficiente. Su perfeccionamiento y evolución está justificado además por su sencillo fundamento de funcionamiento
No es el más potente de los Camaro que conocemos en la actualidad, pero el nuevo Chevrolet Camaro Z/28 sí es ya, según las primeras pruebas realizadas por el fabricante estadounidense, el Camaro más ágil y dinámico del momento.
La búsqueda por ofrecer el menor peso posible ha sido una de las claves principales en el desarrollo del nuevo Chevrolet Camaro Z/28. El ahorro de kilogramos está presente en todos los frentes, desde la utilización del motor LS7 7.0 V8 atmosférico hasta en otros elementos, como una batería más liviana, la ausencia del kit de inflado con rueda de repuesto, cristales de menor grosor y unos rines de aleación mucho menos pesados que los que montan el Camaro SS y el Camaro ZL1. Por su parte, el sistema de aire acondicionado es opcional. Con todo ello, Chevrolet afirma que el nuevo Z/28 es hasta 46 kg más ligero que el Camaro SS y 136 kg más liviano que el Camaro ZL1.
Un centro de gravedad más bajo, diversos cambios aerodinámicos en el exterior y en los bajos de la carrocería y varias modificaciones realizadas en el chasis hacen aumentar notablemente el poder de agarre del Chevrolet Camaro Z/28. De forma concreta, Chevrolet ha podido confirmar que la aceleración lateral o fuerza G del Camaro Z/28 es de 1.05 g.

El exterior del Camaro Z/28 es el propio de un atleta de circuito, con una zona delantera presidida por un 'splitter' o labio inferior más prominente respecto al resto de versiones del Camaro, un spoiler posterior de agresivas formas y un difusor de aire específico de esta variante. La mayor capacidad de frenada es otra de las virtudes del Camaro Z/28, gracias a la incorporación de unos frenos de disco ventilados carbocerámicos del especialista Brembo.
El nuevo Chevrolet Camaro Z/28 estará a la venta en unidades limitadas y sólo para circuitos a partir de la primavera de 2014. De hecho, a partir de esta misma fecha se dejará ver en algunas de las carreras americanas de renombre. Daytona, Indianápolis y otros circuitos se pondrán sus trajes de gala para darle la bienvenida.
Fiel al primer y original Camaro Z/28 de 1967, el nuevo Camaro Z/28 sólo se puede combinar con una caja de cambios manual de seis marchas, en este caso, fabricada por el especialista Tremec. Este tipo de caja de cambios es la encargada de transferir toda la garra y la adrenalina de este purasangre a las ruedas traseras. En pos de ofrecer el agarre, motricidad y dinamismo óptimos, asociado al tren trasero toma protagonismo un diferencial autoblocante de deslizamiento limitado.
¿Y el motor? ¿Qué corazón mecánico impulsará al nuevo Chevrolet Camaro Z/28? En este caso, esta nueva versión apta para circuitos empleará el motor 7.0 V8 atmosférico, conocido internamente con la denominación LS7, una mecánica ya estrenada en el Chevrolet Corvette Z06. La potencia máxima del Z/28 es de 507 HP, por lo que no es el más potente de la gama actual del Camaro, ya que dicho privilegio corresponde al Camaro ZL1 (éste, con motor 6.2 V8 sobrealimentado con compresor de 587 HP). Por su parte, el par motor máximo declarado para esta bestia de circuitos es de 64.95 kg-m.